¿Cómo identificamos las expresiones normativas en el lenguaje?
¿Cómo distinguimos entre las expresiones que quieren decir de lo que debe ser el caso y las que quieren decir lo que de hecho es el caso?
¿Cómo identificamos las descripciones en el lenguaje?
Hay un criterio gramatical. Como suele suceder, este criterio no sirve. Uno podría decir "las descripciones están escritas en modo indicativo: los perros son mamíferos, y las normas en modo imperativo: no mientas", pero hay contra-ejemplos para este criterio. Si digo "mentir está mal" ¿estoy describiendo algo o estoy expresando una norma? Si digo "la vida es la vida", ¿estoy diciendo algo obvio y nada más? ¿No usamos expresiones de ese tipo para expresar cosas que no son descripciones, aún si están escritas en modo indicativo?
Pero si yo quiero decir "esto es una norma y no una descripción", ¿qué clase de prueba podría ofrecer? Wittgenstein quería defender que las matemáticas expresan normas y no descripciones, al igual que otras expresiones que nos parecen necesariamente verdaderas, como "ningún soltero es casado". Pero, ¿cómo demostrar que estas expresiones son normas y no descripciones? Se puede hacer intuitiva la idea, por ejemplo, apuntando al hecho de que si alguien dice "No todos los solteros son casados", pensaríamos que no ha entendido el significado de alguna de las expresiones proferidas, que no ha comprendido las normas de uso de ciertos términos, no pensaríamos que se ha topado con alguien soltero y casado.
¿Pero esto es suficiente para demostrar que una expresión es normativa? ¿Solamente rechazamos como absurdas a priori aquellas expresiones lingüísticas que va en contra de una norma lingüística? ¿No rechazamos como absurdos también los contenidos de las expresiones? Quiero decir, no todo absurdo es lingüístico, por ejemplo, si alguien le diera a Vladimir Putin el premio Nobel de la paz, ciertamente sería absurdo, ¿pero en qué sentido sería absurdo y en qué sentido lo rechazaríamos si acaso? ¿y no es un rechazo a posteriori, dado lo que sé sobre Putin y sobre la paz?
Uno podría decir que "2+2=5" no es absurdo porque viole alguna regla, sino porque de hecho "2+2=4" fuera de toda duda. Si alguien me cuenta que le han dado jaque mate en el primer movimiento, yo lo rechazaría como absurdo de inmediato, pues yo sé que sólo hay 20 jugadas posibles en el primer movimiento y ninguna de ellas provoca un jaque mate. La pregunta crucial es ¿cómo lo sé? ¿qué clase de conocimiento es este? Bueno, uno que depende de una descripción correcta de las reglas del ajedrez, con tablero, fichas y toda la cosa.
¿Puede uno describir reglas con verdad o falsedad? Por supuesto, si digo "el caballo puede avanzar tres casillas en diagonal" estoy expresando una regla que no es parte del sistema de reglas conocido como "ajedrez", y si mi proferencia pretende hacer una descripción verdadera sobre ese sistema de reglas, claramente estoy diciendo algo falso. Podemos seguir hablando de verdad y falsedad, si nos place, pero hay que tener claro qué estados de cosas estamos describiendo cuando describimos sistemas normativos y ya sea que neguemos o sostengamos que son afirmaciones irrefutables, hay que explicar la (ilusión de) rigidez epistémica que las envuelve.
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